Tutoriales

Casita del terror de galletas

En Halloween nunca puede faltar la típica casa encantada llena de espíritus, telarañas y puertas que se cierran solas. Por eso, el año pasado elaboramos una tarta de dummies y fondant con forma de casa siniestra que aún nos acompaña en perfecto estado. Sin embargo, este año queríamos una casa que nos pudiésemos comer enterita y no se nos ocurría nada mejor que esta espeluznante casita del terror de galletas.

Es fácil de elaborar, la podéis decorar como más os guste y después podéis devorar hasta los cimientos. Es una idea muy buena para entretener a l@s peques de la casa la noche de Halloween. Podéis utilizar glasa, fondant y/o cualquier tipo de chuchería que se os ocurra, sólo hay que ponerle un poco de imaginación.

Ingredientes y materiales:

*Si no tenéis cortadores para casita, podéis utilizar las plantillas que os hemos dejado para descargar aquí.

Paso a paso:

1. Colocamos la masa de galletas entre dos láminas de papel vegetal y la apretamos ligeramente con la palma de la mano.

2. Con ayuda de un rodillo y unos anillos niveladores extendemos la masa hasta conseguir un grosor uniforme de unos 3-4 mm.

3. Utilizamos los cortadores sobre la masa de galletas estirada para obtener las diferentes piezas que vamos a necesitar para montar la casita. Si usáis un set de cortadores seguid las instrucciones del envase para cortar las galletas necesarias, y si utilizáis las plantillas que nosotras os hemos facilitado, tened en cuenta el número de galletas que tenéis que cortar con cada silueta.

4. Vamos colocando las piezas sobre un tapete para hornear, procurando no deformarlas para que durante el montaje encajen bien. Horneamos las galletas y las dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.

5. Mientras se enfrían las galletas para la casa, podemos utilizar algunos cortadores de Halloween para hornear más galletas que utilizaremos para decorar. Nosotras hemos usado cortadores con forma de lápida, hombrecito, fantasma y gato.

6. Mientras se enfrían todas las galletas, teñimos la glasa (que debe tener consistencia de perfilado) de los colores que hayamos escogido para decorar nuestra casita. En nuestro caso, hemos usado colorante naranja, negro, verde y rojo (recordad reservar un poco de glasa blanca). Una vez teñida la glasa, la introducimos en diferentes mangas en las que hemos colocado boquillas de punta redonda. Reservamos procurando proteger la glasa del aire para que no se seque.

7. Cuando las galletas estén bien frías comenzamos a decorarlas. Nosotras primero hemos empezado con la puerta, en la que hemos pegado con un poco de glasa blanca huesitos y calaveras de azúcar.

8. Utilizando la glasa blanca, hemos dibujado una telaraña en una esquina de la fachada.

9. Con la glasa de color negro, hemos pintado algunos ladrillos (si rellenáis alguno de ellos, conseguiréis un efecto más bonito).

10. En otra de las paredes hemos pintado unas ventanas con glasa negra y hemos colocado unas calabazas de azúcar para darle un toque de color.

11. Vamos decorando el resto de las paredes y el tejado. Dejamos que la glasa se seque bien antes de continuar.

12. Cuando la glasa de la decoración se haya endurecido, aplicamos glasa naranja en la arista inferior de la fachada y en la arista lateral e inferior de una de las piezas laterales. Las pegamos sobre la base y entre ellas mismas.

13. Aplicamos más glasa naranja a la arista inferior de la pieza trasera y la pegamos a la base. Tendremos que haber aplicado glasa también a la arista que queda libre de la pieza lateral que ya teníamos colocada (para pegar las piezas entre sí).

14. Terminamos colocando la otra pieza lateral que quedaba, aplicando glasa a ambos lados. Ajustamos bien todas las piezas y dejamos que la glasa se endureza durante un par de horas.

15. Cuando la casita esté estable, aplicamos más glasa naranja a las juntas para disimular los posibles huecos que hayan podido quedarnos y darle un toque de color.

16. Aplicamos más glasa a las aristas superiores de todas las paredes para colocar encima las dos piezas del tejado.

17. Sujetamos durante unos segundos el tejado, apretando suavemente hacia abajo para que se quede bien ajustado y estable. Si al retirar las manos algunos de los tejados se desliza hacia abajo es que tenéis que esperar un poco más a que la glasa se endurezca y sujete la pieza.

18.  Tapamos la junta de los tejados con glasa naranja y, antes de que se seque, colocamos algunos sprinkles o gominolas para decorar.

19. Decoramos el tejado con glasa negra, pintando tejas desestructuradas.

20. Mientras la casita se asienta y se seca la glasa, podemos ir decorando el resto de las galletas que habíamos horneado. Tened en cuenta que tenéis que diluir un poco la consistencia de la glasa para aplicarla y que quede una superficie lisa.

21. Con la glasa verde y una boquilla de césped vamos aplicando hierba alrededor de la casa.

22. Y para terminar, aplicamos un poco de glasa a la base de las galletas decoradas (que habremos dejado secar) y las colocamos sobre la base, alrededor de la casa.

Admitimos que muchos sprinkles cayeron, sin querer, en nuestras bocas mientras decorábamos la casita… Pero es que ¡están tan buenos! Tienen un sabor como a marshmallows y tienen el punto perfecto de dureza que cruje en la boca al morderlos.

Ahora os toca a vosotr@s dejar volar la imaginación y decorar vuestras terroríficas casas de la forma que más os guste. Recordad utilizar siempre decoración comestible para que podáis disfrutar de esta casita sin tener que preocuparos nada más que de cuántos trozos de galletas hay para cada un@.

Consejos:

· Nosotras hemos utilizado galletas de vainilla para elaborar la casa, sin embargo también podéis usar galletas de jengibre y acentuar así el aspecto oscuro y siniestro de esta casita. Para nuestra casa tuvimos que elaborar la masa dos veces (debido al tamaño de las piezas).

· Aunque en las siluetas que nosotras os hemos facilitado no vienen los huecos de las ventanas, vosotr@s podéis hacerlos con ayuda de un cortador o un cuchillo. Nosotras hemos puesto ventanas en una de las paredes laterales y y en los tejados.

· Las galletas deben salir del horno doraditas por lo bordes pero un pelín blandas al tacto. Al enfriarse se irán endureciendo, por eso, es conveniente dejarlas un par de minutos sobre el tapete de horno antes de pasarlas a la rejilla para que se enfríen por completo.

· Para facilitaros la decoración con la glasa, podéis utilizar varias boquillas redondas (una para cada color) y adaptadores.

· Si queréis añadir el factor sorpresa a esta casa de galletas, podéis rellenarla con gominolas o chocolatinas mientras la estáis montando (aunque en ese caso, os recomendamos no ponerle puertas ni ventanas a la casita).

4 Comments

  • Reply

    María :-)

    29 octubre, 2017

    Por cierto, CalaVera es con V, ¡ups!

    • Reply

      La guinda Florinda

      29 octubre, 2017

      Tranquila, no sabemos quién tuvo la genial idea de poner la v junto a la b en el teclado…

  • Reply

    María :-)

    29 octubre, 2017

    Qué trabajo más meticuloso ¿no? Me parece muy original como habéis puesto los Sprinkles de fantasmitas y calaberas en el techo y las ventanas y puertas. Chulísimo.

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