De utilidad

Glasa real: métodos de elaboración

Es un hecho que nos encanta decorar galletas, y si es con glasa, ya nos volvemos locas. Pero encontrar la receta de glasa perfecta no ha sido un camino de pétalos de rosa. Han sido años de búsqueda de recetas, de cambios de ingredientes y muchas pruebas.

La glasa real es básicamente un merengue que se endurece al contacto con el aire, por lo que su ingrediente principal es la clara de huevo. Es una receta muy sencilla y barata, que nos permite elaborar decoraciones muy llamativas y con un sabor muy agradable.

Nosotras, en nuestra búsqueda de la glasa ideal hemos encontrado cuatro métodos para elaborarla que queremos compartir con vosotr@s a continuación. Todas estas recetas tienen dos puntos en común: el icing sugar y la clara de huevo. Sin embargo, todas varían en la forma en la que se utiliza la clara y en los ingredientes que la acompañan.

1. La forma clásica, y que nosotras utilizamos para elaborar nuestra primera glasa real hace años, es el Método tradicional.

     Ingredientes:

  • 500 gr de icing sugar tamizado
  • 2 claras de huevo (unos 15 gr)
  • 1 cucharadita de zumo de limón

     Paso a paso:

  • En un bol, batimos el icing sugar junto con las claras y el zumo durante unos 10 minutos. Es recomendable empezar batiendo con suavidad para subir posteriormente la velocidad. De esta forma evitaremos dar rienda suelta al icing sugar y que convierta nuestra cocina en un paisaje nevado.
  • Sabremos que la glasa está lista cuando consigamos una pasta brillante y homogénea.

2. Otra manera de obtener glasa real es mediante el Método albúmina en polvo. La albúmina es el componente principal de la clara de huevo, por lo que estaríamos utilizando, al fin y al cabo, una clara de huevo, pero deshidratada.

     Ingredientes:

  • 10 gr de albúmina en polvo
  • 60 gr de agua
  • 1/8 cucharadita de zumo de limón
  • 450 gr de icing sugar

     Paso a paso:

  • Disolvemos bien la albúmina en el agua hasta que no queden grumos y reservamos mientras tamizamos el icing sugar.
  • En un bol, batimos, durante unos 8 minutos la albúmina diluida junto con el icing sugar y el zumo hasta obtener una pasta blanca y homogénea. Tened en cuenta que la albúmina tiende a levantar el vuelo con mucha facilidad, por lo que os recomendamos cubrir el bol con un paño para evitar la estampida de polvillo.

3. El Método merengue en polvo es otra forma de preparar glasa real. En este caso, además de la clara, el merengue en polvo trae otros ingredientes que aportan una consistencia diferente.

     Ingredientes:

  • 3 cucharadas de merengue en polvo
  • 450 gr de icing sugar tamizado
  • 75 gr de agua templada

     Paso a paso:

  • En un bol, batimos todos los ingredientes juntos durante unos 10 minutos, hasta que la glasa forme picos firmes. En este caso, también os recomendamos cubrir el bol para controlar el vuelo de los ingredientes secos.

4. La última forma de obtener glasa es a través del Método preparado Funcakes. Es el que nosotras utilizamos desde hace bastante tiempo y es cómodo y bastante limpio. Además de los ingredientes básicos, esta mezcla tiene una serie de añadidos que hacen más elástica la glasa obtenida.

     Ingredientes:

     Paso a paso:

  • En un bol, batimos ambos ingredientes durante unos 8 minutos a velocidad media, hasta obtener una pasta espesa, homogénea y sin brillo.

Para que podáis haceros una idea de las diferencias entre estos cuatro métodos, os dejamos esta tabla comparativa entre las características más importantes:

MÉTODO TRADICIONAL MÉTODO ALBÚMINA MÉTODO MERENGUE MÉTODO PREPARADO

CONSISTENCIA

La más dura

La más blanda Esponjosa

Esponjosa

TIEMPO DE SECADO

Rápido

Lento Normal

Normal

SABOR

Merengue suave

Merengue intenso Merengue suave

Azúcar

CONSERVACIÓN En nevera, no más de 4 días Unos 6 días Unos 7 días

Unos 7 días

Los cuatro métodos obtienen resultados bastante buenos, aunque el método tradicional tiene un inconveniente; y es que utiliza huevo crudo para elaborar la glasa, por lo que puede conllevar la aparición de problemas derivados de su descomposición al aire libre. Sin embargo, utilizándolo y consumiéndolo en un plazo corto de tiempo no presenta ningún problema. Como os hemos comentado, nosotras hemos estado utilizando este método durante mucho tiempo y estábamos bastante contentas.

Según hemos observado, utilizando merengue o preparado, el resultado final es bastante parecido. Aunque nosotras nos decantamos por la mezcla de Funcakes porque es la forma más rápida, e incluso económica, de obtener glasa de calidad y con una buena textura para trabajar tanto en el perfilado como en el relleno.

Sobre el color no hemos comentado nada porque con los cuatro métodos se consigue un blanco bastante parecido. Sin embargo, no es un blanco «neutrex». Es decir, que de un primer vistazo, la glasa parece totalmente blanca pero, al añadirle una gota de colorante blanco, es cuando nos damos cuenta de que más bien es un blanco roto. Lo bueno es que los cuatro tipos de glasa cogen bien el color, utilizando colorantes en gel (nosotras hemos utilizado el turquesa de Wilton porque nos encanta).

Y no queremos terminar sin daros unos sencillos consejos para que mejore notablemente vuestra experiencia con la glasa real:

  • Si no vais a utilizar el glaseado inmediatamente, después de elaborarlo, os recomendamos conservarlo en un envase de plástico bien cerrado (para evitar la entrada de aire). Si habéis utilizado el método tradicional, recordad refrigerarlo. Además, nosotras, para impedir que se forme una costra en la superficie de la glasa conservada en el envase, colocamos papel transparente tocando la superficie de la misma. Y, cuando vayáis a utilizarla, podéis batirla un poco si veis que ha perdido algo de consistencia.
  • Hay veces que, cuando estamos decorando, no utilizamos toda la glasa de una vez y se nos queda algo en la manga que tenemos pensado utilizar, por ejemplo, al día siguiente. En estos casos, nosotras taponamos la boquilla con un palillo y cerramos bien la manga enrollándola sobre sí misma o utilizando una goma para evitar que le entre aire. Además, cubrimos la manga con un paño húmedo para evitar que la glasa se seque.
  • Para mejorar la elasticidad de la glasa, utilicemos el método que utilicemos, podemos añadir un par de cucharaditas de sirope de maíz. También aportará algo de color, pero apenas perceptible.
  • Os recomendamos que, para elaborar glasa, siempre utilicéis agua mineral (es decir, agua embotellada) ya que así se favorecerá una mejor conservación de la misma. Además, nos evitamos que pueda adquirir el sabor del agua del grifo.
  • Los tiempo de batido son importantes. No seáis perezos@s y no dejéis de batir en cuanto veáis que los ingredientes están integrados, ya que, una de las funciones de batir, es conseguir una consistencia óptima.
  • Con los ingredientes que os hemos facilitado en cada método, se obtiene una glasa de consistencia dura, es decir, de la que se utiliza para delinear. Pero si necesitamos una consistencia más líquida, basta con añadir agua, poco a poco, hasta conseguir una glasa de relleno.

Esperamos que esta humilde guía os sirva para aclarar vuestras dudas. Si queréis saber algo más sobre este tema sólo tenéis que preguntar.

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