Recetas

Magdalenas tradicionales

Si hay una receta clásica que casi todo el mundo ha preparado alguna vez en casa, esa es la de magdalenas. Nosotras hemos crecido con las que mi madre nos hacía de limón, cuya receta había sacado del libro «Los mejores postres de Maizena» del que ya os hemos hablado.

Se trata de una receta clásica con un delicioso sabor cítrico que encandila a cualquiera que las pruebe. La masa sin hornear ya está buena de por sí, así que imaginad los bizcochos que se obtienen con ella. En casa nadie se podía resistir a chupar la cuchara con el sobrante de masa y, mucho menos, a las magdalenas recién horneadas.

Ingredientes (para 24 unidades aprox.):

  • 100 gr de harina de maíz (Maizena)
  • 400 gr de harina
  • 3 cucharaditas de levadura
  • 350 gr de azúcar (y un poco más para decorar)
  • 4 huevos
  • 125 gr de leche
  • 250 ml de aceite de oliva suave (o aceite de girasol)
  • 1 limón grande

Paso a paso:

1. Lavamos bien el limón y rallamos su piel. Reservamos.

2. Mezclamos las harinas junto con la levadura y reservamos.

3. En un bol grande colocamos el azúcar, los huevos y la leche y removemos bien con ayuda de una espátula.

4. Agregamos el aceite y revolvemos con energía hasta que esté bien integrado.

5. Incorporamos la ralladura de limón y mezclamos.

6. Añadimos la harina en tres tandas, batiendo con la espátula. Se trata de una masa densa, por lo que no desesperéis si tarda un poco en adquirir una consistencia uniforme, sin grumos.

7. Colocamos las cápsulas de papel en una bandeja para hornear cupcakes.

8. Llenamos 2/3 de cada cápsula con la masa, ayudándonos de una cuchara para helado. Una de las características más llamativas que tienen las magdalenas tradicionales es que tienen un copete bastante prominente, por lo que no os preocupéis si llenáis las cápsulas algo más de 2/3.

9. Espolvoreamos un pellizco de azúcar en el centro de cada magdalena.

10. Horneamos a 200ºC unos 12-15 minutos.

11. Una vez superada la prueba del palillo, sacamos el molde del horno y dejamos un minuto templar.

12. Extraemos las magdalenas del molde y las dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.

Lo tradicional siempre sabe doblemente bueno, ya que consigue aunar buenos recuerdos y sabores. Al menos ese es nuestro caso con estas magdalenas. Sencillas, rápidas de elaborar y perfectas para acompañar cualquier desayuno o merienda.

Consejos:

· De la piel del limón sólo nos interesa la parte amarilla, por lo que no es necesario rallarlo con fuerza. Tened en cuenta que la parte blanca de la piel sólo aportará amargor a la receta.

· En la receta original no se tamizan las harinas ni la levadura, sin embargo, podéis tamizarlas si así os gusta más. Es cierto que, al tamizar, se integrará mejor en la receta y tardaréis menos en conseguir la masa perfecta.

· Nosotras hemos utilizado un molde para hornear cupcakes porque no teníamos cápsulas de magdalenas (que son más robustas y no pierden la forma al hornearlas). Si vais a utilizar las clásicas cápsulas blancas de magdalenas, es recomendable que las untéis con un poco de aceite por dentro (podéis ayudaros de un pincel de silicona) para evitar que el papel se pegue al bizcocho.

· Recordad precalentar el horno a 200ºC antes de introducir las cápsulas con la masa de magdalenas.

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