Tutoriales

Cómo elaborar pintura metalizada casera

Hace un par de años nos pidieron una tarta para una comunión cuya temática era Egipto. Nos dieron carta blanca y pudimos decorarla como nosotras quisimos, así que colocamos una momia, un sarcófago y varias piezas más que en conjunto quedaban de maravilla. El problema llegó cuando quisimos darle ciertos detalles realistas a las decoraciones. Más concretamente, queríamos aportar brillo metalizado a la pintura que íbamos a utilizar para pintar el sarcófago.

Teníamos pintura dorada, plateada y perlada, pero necesitábamos pintura metalizada azul, roja y verde. No teníamos mucho tiempo, así que improvisamos una solución. Un poco de colorante, unas gotitas de alcohol y algo de pintura perlada dieron como resultado pintura metalizada con la que conseguimos una decoración perfecta.

Para elaborar nuestra propia pintura metalizada casera necesitamos los siguientes ingredientes y materiales:

En primer lugar, colocamos la cantidad deseada del colorante escogido en uno de lo huecos de la paleta de pintor. Es mejor utilizar colorante en gel que en pasta porque se disuelve mejor. Nosotras solemos utilizar ProGel, pero los colorantes Wilton también tienen resultados muy buenos con esta técnica.

A continuación, añadimos una o dos gotitas de alcohol para disolver un poco el colorante. No queremos que quede muy líquido, pero al añadir alcohol también ayudamos a que posteriormente se seque antes la pintura una vez aplicada.

Una vez diluido el colorante y el alcohol, añadimos la pintura perlada. La cantidad a añadir debe ser más o menos la misma que pusimos de colorante en gel.

Hay que procurar que todo quede bien integrado para que al pintar no aparezcan grumos o pegotes de colorante. Nosotras utilizamos para mezclarlo todo un pincel plano porque es cómodo y eficaz.

Y ya sólo nos queda pintar. Os avisamos de que, si no vais a utilizar toda la pintura justo después de prepararla, ésta se secará y no nos servirá para pintar. Es un desperdicio de tiempo e ingredientes, así que planificaos bien antes de empezar.

Un consejito que os damos es que, pintéis sobre lo que pintéis (fondant, glasa, papel comestible,…) procurad que no sea sobre un fondo blanco. Es decir, si vais a pintar, por ejemplo, con pintura azul sobre fondant (como es nuestro caso), intentad darle una pizca de color azul antes. El resultado que obtendréis será un color más intenso y definido.

Nosotras, para pintar estos divertidos robots (que hemos elaborado con el molde de silicona de Wilton), hemos utilizado color azul, verde y rojo. Sin embargo, podéis aplicar esta sencilla técnica con cualquier otro color. Aunque existe una pega: los colores oro y plata.

Si intentáis conseguir pintura dorada y plateada casera, el resultado no será tan bueno como si utilizáis Pintura metalizada dorada y Pintura metalizada plateada de la marca Rainbow Dust, por ejemplo. En estos casos, y por experiencia propia, os recomendamos utilizar pintura de una marca especialista.

Y con el color oro y plata, sí que es importante que tiñáis levemente el fondant antes de pintarlo. Un poco de gris para el plata y un poco de ocre para el oro. El resultado, como podéis ver en la imagen inferior, es bastante diferente. El tornillo y la tuerca de la derecha están pintados sobre fondant teñido, por lo que el color es más intenso. La arandela de la izquierda está pintada sobre fondant blanco, siendo visible en algunos puntos.

Esta técnica para conseguir pintura metalizada casera es muy fácil y no necesitáis muchos materiales o ingredientes raros para llevarla a cabo. Nosotras la descubrimos por necesidad hace años y, desde entonces, se ha convertido en indispensable en nuestras decoraciones para tartas, cupcakes o galletas.

Ahora os toca a vosotr@s probarla en casa y descubrir lo sencillo que resulta disponer de pintura metalizada con la que aportar ese toque tan especial a vuestras dulces obras de arte.

One Comments

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.