Recetas

Roscos de Semana Santa

Si hay algo que nos encanta de la Semana Santa son sus dulces tradicional. Hace días compartíamos con vosotr@s nuestra receta de torrijas con miel que, en casa, nosotras hemos repetido desde entonces bastante a menudo. Pero hay también otro dulce que nos vuelve locas: los roscos de Semana Santa. Se trata de unas rosquillas anisadas típicas de Jerez de la Frontera (de donde es nuestra familia) que tienen una peculiaridad bastante evidente. Y es que, se podría decir, que no son aptas para dentaduras débiles.

Nos resulta imposible visitar Jerez estos días de procesiones y tambores y no probar estos deliciosos roscos. Suelen tener un tamaño grande pero, cuando acabas el primero, te parece poco. Ya veréis como cuando los probéis, también vosotr@s os volveréis adict@s.

Ingredientes (para 16 roscos aprox.):

  • 40 gr de aceite
  • 170 gr de azúcar blanquilla
  • 2 huevos
  • 300 gr de harina
  • 1 cucharadita de levadura
  • 1 cucharadita de anís molido
  • 1 cucharadita de canela molida
  • Una pizca de clavo molido
  • 1 limón (sólo necesitamos la ralladura de la piel)
  • 20 gr de miel

Paso a paso:

1. En un bol, batimos el aceite junto con el azúcar.

2. Añadimos los huevos y volvemos a batir.

3. Agregamos la harina, la levadura y las especias (anís, canela y clavo) y mezclamos.

4. Incorporamos la ralladura de limón y la miel y amasamos hasta obtener una masa homogénea.

5. Dividimos la masa en 16 bolas del mismo tamaño.

6. Colocamos las bolas de masa sobre una superficie enharinada y, con ayuda de las manos, las deslizamos hasta obtener un churro de unos 2 cm de grosor. Os recomendamos dejar los extremos de los churros de masa algo más finos.

7. Juntamos los extremos de cada churro entre sí, apretando ligeramente, hasta obtener un anillo.

8. Colocamos los roscos sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal y horneamos a 180ºC durante 15 minutos. Los roscos crecerán un poco en el horno, por lo que es mejor dejar espacio entre ellos.

9. Sacamos los roscos del horno y los dejamos templar en la bandeja durante un par de minutos. Después, los pasamos a una rejilla para que se enfríen por completo.

Hasta ahora no nos habíamos atrevido a prepararlos por miedo a que no cumpliesen nuestras expectativas, pero por poco nos da un síncope cuando comprobamos que habíamos conseguido exactamente el sabor de estos tradicionales roscos. Quedaron tan buenos que por poco no llegan a la foto final…

Consejos:

· A nosotras nos gusta utilizar miel ecológica porque el sabor es incomparable. Sin embargo, esta miel tiene un problema y es que suele estar cuajada la mayor parte del tiempo (es una de las maneras de comprobar si la miel es ecológica). Por eso, solemos derretirla un poco en un cazo a fuego bajo antes de utilizarla.

· Dado que la masa lleva miel, tiende a quedarse un poco pegajosa. Si se pega demasiado a las manos, podéis utilizar un poco de harina para contrarrestar. Aún así, un método sencillo, y quizás algo obvio, para evitar que cualquier masa se nos pegue es lavarnos las manos y secarlas bien. Parece tonto, pero es eficaz.

· Recordad precalentar el horno a la temperatura indicada antes de introducir la bandeja con la masa de los roscos.

· Nosotras hemos horneado sólo durante 15 minutos porque queríamos que no estuviesen muy duros, pero si os gusta mantener la tradición, os recomendamos que los dejéis en el horno 2-3 minutos más.

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