Recetas

Tarta de arándanos y manzana

El otro día vimos unos arándanos con un aspecto delicioso en una frutería y, dado que se acerca Acción de Gracias, decidimos comprarlos para preparar algo especial. Cuando llegamos a casa nos dimos cuenta de que eran muchos arándanos, así que nos pusimos a pensar como locas dónde podíamos utilizarlo para aprovechar al máximo la preciada fruta. Y no se nos ocurrió nada mejor que esta sencilla tarta de arándanos y manzana.

En un momento, teníamos lista una tarta con un aspecto tan apetecible que no pudimos ni esperar a que se enfriara por completo antes de probarla. Y es que mientras estaba en el horno ya despedía un olor irresistible. Veréis que es bastante rápido prepararla y que el resultado merece la pena.

Ingredientes masa (para molde redondo 30 cm):

  • 475 gr de harina
  • 2 cucharaditas de sal
  • 140 gr de mantequilla fría en daditos
  • 220 gr de manteca vegetal
  • 82 ml de agua fría

Paso a paso masa:

1. En un bol, colocamos la harina y la sal.

2. Añadimos la mantequilla y la manteca.

3. Con ayuda de un tenedor, mezclamos todos los ingredientes hasta obtener unas migas.

4. Añadimos el agua, poco a poco, hasta conseguir una masa no pegajosa y suave. Es mejor si utilizáis una espátula para ligarlo todo.

5. Espolvoreamos un poco de harina sobre una superficie de trabajo limpia y amasamos unos segundos la masa con las manos, procurando que se integre la harina.

6. Dividimos la masa en dos bolas y las envolvemos en papel transparente. Refrigeramos para que la masa se endurezca (aprox. 1 hora).

Ingredientes relleno:

  • 3 manzanas
  • 185 gr de arándanos
  • 200 gr de azúcar moreno
  • 2 cucharaditas de harina de maíz
  • 1 naranja
  • 2 cucharaditas de canela molida
  • 1/8 cucharadita de clavo molido
  • 1/4 cucharadita de nuez moscada
  • 30 gr de mantequilla fría en daditos
  • huevo (para pintar)

Paso a paso relleno y montaje:

1. Mientras la masa se enfría en la nevera podemos ir preparando el relleno. Para ello, rallamos la piel de la naranja, pelamos las manzanas y limpiamos los arándanos (mejor si los dejamos escurrir antes de utilizarlos).

2. Cortamos las manzanas en rodajas finas y las colocamos en un bol grande. Añadimos los arándanos.

3. Incorporamos el azúcar, la harina de maíz y la ralladura.

4. Agregamos las especias (canela, clavo y nuez moscada) y mezclamos todo con cuidado de no partir las láminas de manzana. Reservamos tapando el bol con papel transparente.

5. Sacamos una mitad de masa de la nevera y la extendemos sobre una superficie enharinada con ayuda de un rodillo grande.

6. Con mucho cuidado, colocamos la masa sobre nuestro molde y la ajustamos a los bordes con las manos.

7. Cortamos el exceso de masa y rellenamos con la fruta que teníamos preparada. Procuramos escurrir el caldo que la fruta haya podido soltar para no afectar a la masa.

8. Metemos el molde en la nevera mientras preparamos la decoración de la parte superior. Nosotras hemos cortado unas hoja con un cortador con expulsor enharinado y hemos recortado tiras gruesas y finas para elaborar un enrejado.

9. Cuando tengamos toda la decoración lista, sácamos el molde de la nevera y esparcimos por el relleno los 30 gr de mantequilla que tenemos cortada en pequeños dados.

10. Montamos el enrejado superior con las tiras de masa.

11. Terminamos colocando unas hojas en el borde del molde.

12. Pintamos la masa con un poco de huevo, ayudándonos con un pincel de silicona.

13. Horneamos a 180ºC durante 45 minutos.

14. Sacamos el molde del horno y lo dejamos enfriar sobre un paño de cocina.

Un trozo de esta tarta es una pequeña maravilla repostera, ya sea el día de Acción de Gracias o no. Además, podéis experimentar con la decoración y sorprender a vuestr@s comensales no sólo con el sabor, sino también con un aspecto de lo más original en vuestra tarta tradicional y totalmente casera.

Consejos:

· La idea es aportar el menor calor posible a la masa, por eso los ingredientes tienen que estar fríos y no utilizamos las manos para mezclarlo todo.

· La cantidad de agua es orientativa, es decir, puede que no tengáis que utilizarla toda o que necesitéis añadir un poco más. Vuestra masa os lo irá indicando.

· Podéis introducir la masa en el congelador unos 20 minutos para que se endurezca antes.

· Es una masa delicada que hay que trabajar con rapidez para que no se caliente, pero con delicadeza para que no se rompa.

· Tened en cuenta que la fruta «encoge» al hornearla, por lo que no escatiméis con el relleno.

· No olvidéis precalentar el horno a 180ºC antes de introducir el molde.

· Si veis que a la tarta aún le queda tiempo de cocción pero la superficie se está dorando demasiado, podéis cortar un trozo de papel de aluminio y cubrirla con cuidado de no quemaros.

· El molde que nosotras hemos utilizado es de cerámica, apto para hornear pero, nuestra experiencia nos ha enseñado que este tipo de moldes no llevan bien los cambios bruscos de temperatura (como por ejemplo colocarlo sobre una superficie fría recién sacado del horno). Por eso os recomendamos colocar el molde sobre un paño o una superficie de madera justo cuando lo saquéis del horno. De esta manera alargaréis la vida de vuestro molde.

2 Comments

  • Reply

    Águeda ;-P

    3 diciembre, 2017

    Me la apunto para hacerla. Ya os contaré.

    • Reply

      La guinda Florinda

      3 diciembre, 2017

      Pues cuando la vayas a servir, calienta un poco la ración, verás el resultado 🙂

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