Recetas

Bagels clásicos

Siempre nos ha gustado experimentar en la cocina con nuevas recetas y sabores. Hace ya unos cuantos años descubrimos un tipo de pan que nos llamó mucho la atención por su forma y por su elaboración. Se trataba de unos panecillos conocidos como bagels. Entonces probamos una receta bastante «rústica» que hoy hemos conseguido mejorar y que compartimos aquí con vosotr@s.

Comprobaréis que la elaboración de estos panecillos con forma de rosquilla es muy sencilla y, por decirlo de alguna manera, original (ya que hay que cocer en agua la masa antes de hornearla). Además, admiten cualquier tipo de relleno, ya sea dulce o salado, e incluso podemos variar la receta básica para incorporar en la elaboración especias e incluso, por qué no, algo de queso.

Ingredientes (para unos 8 bagels):

  • 150 gr de leche templada
  • 8 gr de levadura seca de panadería (o 20 gr de levadura fresca)
  • 225 ml de aceite de oliva suave
  • 1 cucharada de azúcar blanquilla
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 350 gr de harina de fuerza
  • 1 huevo (y otro más para pintar los bagels)
  • 1 yema de huevo

Paso a paso:

1. Mezclamos ligeramente, en un cuenco, la leche junto con la levadura.

2. Añadimos el aceite, el azúcar y la sal y tapamos el cuenco. Dejamos reposar unos 15 minutos.

3. Destapamos el cuenco y agregamos la harina, el huevo y la yema, amasamos hasta obtener una masa homogénea y pegajosa. Dejamos que fermente durante unos 40 minutos en un lugar cálido. Recordad volver a tapar el cuenco.

4. Enharinamos la superficie de trabajo y amasamos la masa que teníamos fermentando. Añadiremos un poco más de harina si la masa está pegajosa.

5. Separamos la masa en pedazos de unos 60-90 gramos (dependiendo de lo grande que queramos que sean nuestros bagels) y formamos bolas.

6. Hacemos un agujero en el centro de cada una de las bolas. Para ello podemos introducir un dedo en el centro de la masa y apretar hasta atravesar la masa. Después, giramos el dedo con delicadeza, haciendo el agujero cada vez más grande (entre 2 y 2,5 cm será suficiente).

7. Colocamos los bagels sobre papel vegetal y los dejamos fermentar, en un lugar cálido, unos 20 minutos, cubiertos con un paño de cocina.

8. Ponemos una sartén honda, con abundante agua, en el fuego y dejamos que rompa a hervir. Introducimos un par de bagels y dejamos que se cuezan, no más de dos minutos por cada lado. Dejamos escurrir los bagels sobre una rejilla unos segundos.

9. Distribuimos los bagels (dejando unos 4 cm entre cada uno) en una bandeja de horno cubierta de papel vegetal y los pintamos con huevo batido.

10. Horneamos a 190ºC durante 25 minutos. Si observáis que se están dorando demasiado, podéis bajar un poco la temperatura del horno.

11. Sacamos los bagels del horno y los dejamos enfriar sobre una rejilla.

Son perfectos para un desayuno fuerte, una merienda divertida o una cena original. Para l@s amantes del dulce y también de lo salado. Podéis cortarlos como un bocadillo y untarlos con queso crema o tomate triturado, añadir unas fresas o un poco de aguacate,… El límite es vuestra imaginación 🙂

Consejos:

· La leche no es que tenga que estar caliente, pero la levadura reacciona mejor y más rápido en entornos cálidos, por eso os recomendamos templar un poco la leche.

· Los bagels son un tipo de pan con una consistencia densa, por lo que debéis procurad no abusar de la harina cuando estéis amasando, ya que quedarían unos bagels duros.

· Si así lo deseáis, podéis añadir ajonjolí o semillas de amapola antes de hornear los bagels, justo después de pintarlos con el huevo batido.

· Recordad precalentar el horno antes de introducir la bandeja con los bagels. Tened en cuenta que el tiempo de horneado también dependerá del tamaño de vuestro bagels.

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