Recetas

Galletas de jengibre exprés

No hay nada mejor que pasar tiempo en casa. Y lo digo con ojeras, dolor de espalda, un jersey lleno de pelotillas y el rímel por los tobillos… Y es que ahora que veo las fotos de estas galletas de jengibre, no hay nada que me apetezca más que volver a pasar una tarde preparando una receta con mi madre, y sentarme después con mi hermana y mi sobrino a tomar café y dulces, y pasar el rato charlando.

Comparto con vosotros las fotos que hicimos mientras preparábamos estos muñequitos de jengibre (que quedaron la mar de simpáticos, ¿verdad?) y que elaboramos con el preparado para galletas de jengibre de Funcakes, con la intención de pintarles después una carita sonriente.

Si os gustan los sabores especiados, un poquitín picantes, estas galletas os van encantar. Nada más abrir el paquete del preparado, un olor intenso a pimienta, jengibre y especias inunda la cocina, y después del horneado resultan muy agradables al paladar.

Para preparar estas galletas tan solo necesitas:

  • Preparado para Galletas de jengibre Funcakes
  • 60 gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • 1 huevo
  • 60 ml de agua (que equivalen a 60 gr)

En primer lugar, vertemos todos los ingredientes en un bol y mezclamos.  Yo he utilizado una batidora de mano con las varillas de amasado, pero también podrías hacerlo a mano si quieres. El resultado será una mezcla terrosa y de aspecto granulado.

Podemos terminar amasando bien con las manos hasta conseguir una mezcla homogénea. Después, envolvemos bien la masa en plástico de cocina y la dejamos reposar en el frigorífico durante, al menos, una hora.

Pasado este tiempo, estiramos la masa y comenzamos a cortarla. En esta ocasión, nosotras hemos utilizado un cortador con forma de hombrecillo.

Ahora, ya solo nos queda hornear. Para ello, colocamos las galletas en una bandeja de horno (que habremos cubierto con papel vegetal) o en un tapete para hornear, dejando una separación de varios centímetros entre cada una de ellas.

Intenta que la masa quede más bien fina, de unos 3 ó 5 mm, ya que al hornear, las galletas incrementan su volumen y si son gruesas, quedarán demasiado pesadas a la hora de comer y demasiado altas para decorar.

Introducimos la bandeja en el centro del horno, previamente calentado a 170ºC, y horneamos durante 7-10 minutos, dependiendo del tamaño de nuestras galletas.

Sacamos las galletas del horno y las dejamos enfriar sobre una rejilla.

Y así conseguimos unas galletas de jengibre llenas de aroma y un bonito color oscuro.

Aquí los tenemos. Pequeños hombrecillos de jengibre que esperan que les dibujemos unos ojos, una sonrisa y quizá una pajarita.

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