De utilidad

Herramientas de repostería: boquillas

Si existe una herramienta ampliamente utilizada en repostería, esa es la boquilla. Ya sea para glasear, rellenar o decorar, una buena elección de boquilla nos facilita el trabajo y nos permite unos resultados inmejorables. Y dado la importancia de las boquillas en el mundo de la repostería, hoy queremos compartir con vosotr@s nuestros conocimientos y experiencias con este versátil utensilio.

Lo primero que tenemos que saber de las boquillas es que podemos encontrarlas en dos tipos de material: plástico y metal. Las diferencias principales entre ambos tipos de boquillas son la durabilidad y la precisión. Las boquillas de metal resisten mejor los continuos lavados a las que se las pueda someter por lo que aguantarán más tiempo sin estropearse que las boquillas de plástico. Además, debido a la dureza de las boquillas de metal es muy improbable que se deformen, lo que no se puede garantizar con las de plástico. Y gracias a que aguantan la presión ejercida y el paso del tiempo sin sufrir deformación, son más precisas a la hora de aplicar el glaseado. Por eso, nuestra recomendación es utilizar siempre boquillas de metal (ahorraremos dinero y nos evitaremos frustraciones).

Sin embargo, existe una excepción en el caso de las boquillas de plástico. Y es aquél en el que la boquilla forma parte de los conocidos biberones (o botellitas). Estos pequeños botes están pensados para utilizar en la decoración de galletas o para trabajar con chocolate. En el caso de las galletas, basta con rellenar el biberón con el glaseado y distribuirlo por la superficie de forma limpia y rápida. Cuando utilizamos los biberones con chocolate, tienen la ventaja de que, al ser de plástico, pueden introducirse en el microondas para derretir el chocolate. Después tan sólo tenemos que rellenar los huecos de los moldes para hacer bombones o decorar nuestros postres. Es una forma limpia de trabajar con chocolate y conservarlo sin que se estropee.

Pero las boquillas que realmente nos dan juego en repostería son las de metal con sus diferentes formas y aplicaciones. Y es que dentro de este tipo de boquillas, la variedad es asombrosa. Aunque las más conocidas son las redondas y las de estrella. Las boquillas redondas son aquellas que nos permiten aplicar líneas, y dependiendo del diámetro de la boca de la boquilla, podremos obtener líneas más o menos gruesas. Por lo tanto podremos utilizarlas tanto para elaborar finos detalles en nuestras galletas como para aplicar grandes perlas de crema en una tarta. También son las utilizadas cuando queremos decorar nuestros postres con palabras o números.

Con respecto a las boquillas de estrella, podemos encontrar dos variedades: abiertas y cerradas. El dibujo estriado conseguido será diferente dependiendo del tipo de boquilla utilizada. Aunque también dependerá de la cantidad de puntas que tenga la boquilla.

La boquilla más conocida dentro de este tipo es la boquilla de estrella abierta. Es la que se utiliza generalmente para decorar los cupcakes con la famosa espiral de crema y la que se usa para elaborar rosas de crema. En general, las boquillas de estrellas son utilizadas gracias a su versatilidad. Incluso con una misma boquilla, cambiando el movimiento de la mano, podemos conseguir multitud de figuras diferentes para decorar nuestras tartas.

Un tercer tipo son las boquillas de pétalo, con las cuales podemos elaborar pétalos individuales para formar flores. Es cierto que requieren un poco de experiencia en el uso de la manga para conseguir buenos resultados, pero no es una tarea imposible. Dependiendo de la forma de la boquilla podemos preparar diferentes tipos de flores con las que decorar, por ejemplo, tartas de boda.

Aunque para conseguir ciertas flores también se pueden usar boquillas de hoja para obtener pétalos puntiagudos. Por supuesto, estas boquillas están pensadas para elaborar hojas, como su nombre indica, aunque una boquilla no tiene que utilizarse sólo para conseguir un tipo de figura concreta.

Y ya que estamos hablando de flores, a continuación queremos enseñaros unas boquillas que se hicieron famosas hace un par de años. Se trata de las conocidas boquillas rusas. No se trata de otra cosa que de una boquilla que de una sola vez nos permite obtener pequeñas flores de diferentes tipos (desde rosas hasta tulipanes). Estas boquillas facilitan realmente el trabajo de decoración permitiendo conseguir resultados espectaculares con poco tiempo y esfuerzo.

Como podéis comprobar existen multitud de boquillas, con diversas formas y tamaños, para ayudarnos en la decoración de nuestros postres. Por ejemplo, una boquilla muy útil que os facilitará realmente el trabajo es la boquilla de hierba. Con ella, a parte de conseguir un efecto de hierba, también podréis obtener un efecto de pelo.

Otra boquilla muy utilizada es la boquilla de cesta. Gracias a la forma estriada de esta boquilla, basta con seguir un sencillo patrón para conseguir un glaseado que recuerda a una cesta de mimbre. Pero lo bueno de esta boquilla es que podéis darle otro uso muy práctico. Y es que, utilizando la parte lisa de la boquilla, podéis distribuir la crema sobre un bizcocho para crear una capa uniforme (sobre todo si utilizáis la boquilla de tamaño grande).

Y la última boquilla de la que os queremos hablar no se utiliza para decorar, ya que es una boquilla de relleno. Gracias a su diseño, podemos utilizarla para rellenar eclairs, profiteroles, donuts o cualquier postre que se nos ocurra. Siempre os vendrá bien tener una por casa.

Y por último, no podíamos terminar sin comentaros nada sobre los adaptadores para boquilla. Para nosotras fue un gran descubrimiento y ahora acompañan siempre a nuestras boquillas. Podéis encontrar adaptadores tanto para boquillas de tamaño estándar como para boquillas grandes. Al utilizar estos adaptadores, podéis conseguir diferentes diseños sin sacar la crema de la manga, ya que sólo hay que ir cambiando la boquilla. Además, con los adaptadores, las boquillas se quedan más sujetas y evitamos que se desplacen por la boca de la manga.

Como podéis comprobar, el mundo de las boquillas puede dar mucho de sí. Si sabemos utilizarlas podemos sacarles mucho partido. Facilitan el trabajo de decoración y nos permiten obtener resultados espectaculares sin tener que recurrir a técnicas complicadas. Hemos querido mostraros aquellas más utilizadas, así como aquellas a las que podréis sacarles más partido, pero encontraréis muchos otros modelos si necesitáis algo más específico (como boquillas para volantes). Nosotras estamos constantemente experimentando con boquillas nuevas y usos no habituales para las que ya tenemos.

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