Recetas

Natillas caseras

Esta receta que compartimos con vosotr@s hoy, tenía que dar la bienvenida al otoño recién llegado. Sin embargo, con Octubre a la vuelta de la esquina, estamos sufriendo una ola de calor que recuerda más al verano que a la estación de los colores ocres. Por suerte, se trata de un postre que necesita un poco de calor pero no precisa de horno. Además, se consume fresquito, por lo que ayuda a mitigar estas calurosas tardes.

Las natillas han estado presentes en nuestras vidas desde que tenemos uso de razón. Por eso, no podían faltar en nuestro blog. Con apenas cuatro ingredientes y quince minutos de preparación, podéis deleitar a familiares y amig@s con este casero y tradicional postre.

Ingredientes (6 raciones aprox.):

  • 500 ml de leche
  • 150 gr de azúcar
  • 1/2 cucharadita de vainilla en pasta
  • 6 yemas de huevo
  • 6 galletas María
  • canela en polvo (opcional)

Paso a paso:

1. En un cazo calentamos 3/4 partes de la leche junto con el azúcar y la vainilla. Removemos suavemente y dejamos que llegue a ebullición.

2. Retiramos el cazo del fuego y reservamos.

3. En un bol, mezclamos las yemas junto con el 1/4 de leche que nos quedaba por usar.

4. Volvemos a colocar el cazo a fuego suave y añadimos las yemas.

5. Sin dejar de remover y sin que llegue a hervir, calentamos las natillas hasta que espesen (aproximadamente 10 minutos).

6. Vertemos las natillas en cuencos individuales y colocamos con cuidado una galleta en el centro.

7. Introducimos las natillas en la nevera y dejamos enfriar al menos 4 horas antes de consumirlas.

8. Una vez frías, podéis espolvorear un poco de canela sobre las natillas.

No existe nada más placentero que sentir la suave textura de estas natillas en la boca. A nosotras nos gusta migarles galletas cuando las comemos para sentir el contraste crujiente. Y, por supuesto, el toque final de la canela es el toque perfecto para este postre de antaño y aún tan de moda.

Consejos:

· Si durante el proceso, nos hemos pasado calentando las natillas, corremos el riesgo de que se corten (es decir, que aparezcan grumos). Para solucionarlo, tan sólo añadiremos un chorreón de leche fría a las natillas cortadas y batiremos con fuerza hasta que adquieran de nuevo una consistencia adecuada.

· La galleta podéis colocarla antes de introducir las natillas en la nevera o esperar una media hora. En el primer caso, la galleta se quedará blandita y en el segundo estará más crujiente.

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