Recetas

Suizos clásicos

La bollería casera es un tanto laboriosa de preparar, pero el resultado suele ser muy satisfactorio. Hay mucha variedad y una vez que has hecho un par, no hay receta que se te resista. Los clásicos suizos, por ejemplo, era una de esas recetas que teníamos pendiente desde hace mucho tiempo pero que, entre unas cosas y otras, nunca nos habíamos parado a elaborar en casa.

Sin embargo, esta semana, nos hemos lanzado a la piscina y hemos preparado unos deliciosos y esponjosos suizos que, nos tememos, no van a durar mucho… ¡Es imposible no devorarlos uno detrás de otro! Su textura mullida por dentro y crujiente por fuera nos vuelve locas.

Ingredientes (para unas 9 unidades):

  • 550 gr de harina de fuerza
  • 15 gr de levadura fresca
  • 240 ml de leche
  • 1 huevo
  • 1/8 cucharadita de sal
  • 80 gr de azúcar
  • 2 cucharadas de agua de azahar
  • 110 gr de mantequilla reblandecida
  • huevo y azúcar (para decorar)

Paso a paso:

1. Tamizamos 175 gr de harina y la colocamos en un bol.

2. Disolvemos la levadura en 120 ml de leche templada.

3. Vertemos la leche con la levadura en la harina y amasamos. Hacemos una bola con la masa y tapamos el bol con un trapo. Dejamos reposar para que la masa doble su volumen (basta con unos 20 ó 30 minutos).

4. En un bol aparte tamizamos el resto de la harina y formamos un hueco en el centro de la misma.

5. Añadimos el huevo, la sal, el azúcar, el agua de azahar y dos cucharadas de leche. Amasamos la mezcla para que los ingredientes comiencen a integrarse.

6. Incorporar el resto de la leche y seguir amasando hasta obtener una masa compacta.

7. Colocamos la masa sobre una superficie enharinada y agregamos la mantequilla poco a poco, mientras amasamos.

8. Añadimos la masa que teníamos levando con la levadura y amasamos bien para integrar ambas masas.

9. Cuando nuestra masa esté homogénea la ponemos en un bol grande y la tapamos con un paño. Dejamos que leve hasta alcanzar el doble de su volumen (entre 2 ó 3 horas).

10. Sacamos la masa del bol y la amasamos durante un par de minutos para sacarle el aire. Volvemos a introducirla en el bol y la tapamos con el trapo. Dejamos que de nuevo doble su volumen.

11. Amasamos ligeramente la masa y la estiramos hasta formar un churro de unos 5 cm de diámetro.

12. Cortamos el churro en 9 trozos a los que daremos la forma de bollos alargados.

13. Colocamos los bollos en una bandeja de horno forrada con papel vegetal y dejamos levar (hasta que doblen su tamaño). Hay que dejar espacio suficiente para que al aumentar  de tamaño no se peguen los unos con los otros.

14. Realizamos un corte longitudinal profundo en el centro del bollo y lo pintamos con el huevo, ayudándonos de un pincel de silicona.

15. Espolvoreamos los suizos con azúcar y los horneamos a 200ºC durante 15 minutos.

16. Sacamos los suizos del horno cuando estén bien dorados y los dejamos enfriar sobre una rejilla.

Todos los desayunos se vuelven especiales con un suizo casero. Podéis tomarlos tal cual, sin ningún tipo de aditivo, pero también podéis cortarlos por la mitad y rellenarlos de mermelada o pechuga de pavo. A nosotras nos gustan más al natural, pero sobre gustos no hay nada escrito.

Consejos:

· Si la masa se queda muy pegajosa, podéis añadir un poco de harina hasta conseguir que esté más manejable. Pero hacerlo siempre con conocimiento, sin pasarse.

· Podéis añadir unas gotas de agua al azúcar para que se emplaste un poco y conseguir un efecto más profesional en vuestros suizos.

· Recordad precalentar el horno a 200ºC antes de introducir los bollos.

· Si queréis que los suizos queden más grandes o más pequeños, tan sólo tenéis que ajustar la cantidad de masa para cada uno de ellos. Tened en cuenta que también tenéis que ajustar el tiempo de horneado.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.