De utilidad

Tipos de cápsulas para hornear

La llegada del otoño suele venir acompañada de una agradable sensación que nos recorre cada célula de nuestro cuerpo y nos invita a encender el horno y comenzar a preparar dulces recetas para acompañar nuestras meriendas. Es cierto que este año el otoño ha comenzado con un calor bastante atípico para estas fechas, pero eso no nos quita las ganas de hornear.

Pero antes de encender el horno para volver a elaborar deliciosos postres es recomendable ponernos un poco al día y desempolvar nuestros libros de recetas y nuestras herramientas reposteras que han estado todo el verano un poco olvidados. Por eso hemos pensando que es un buen momento para retomar en el blog las publicaciones sobre nuestras experiencias en la repostería creativa. Conocimientos, datos y explicaciones siempre son bienvenidas, sobre todo si nos van a ayudar a conseguir el dulce perfecto.

Anteriormente hemos compartido con vosotr@s nuestra humilde sabiduría sobre papel comestible, estabilizantes, recetas de glasa,… Sin embargo, hoy queremos alejarnos un poco de los ingredientes y centrarnos en los utensilios. Concretamente en los moldes utilizados para hornear cupcakes o muffins.

Nosotras hemos crecido entre cápsulas de papel blanco que nuestra madre utilizaba para prepararnos magdalenas. Hoy en día, tenemos a nuestra disposición un sinfín de moldes para preparar estos pequeños bizcochitos que no sólo nos garantizan un resultado insuperable en sabor sino también en apariencia.

Cápsulas de papel.

Los moldes más utilizados y conocidos para hornear cupcakes son los de papel. Hoy en día se pueden encontrar en multitud de colores, estampados e incluso temáticos (Spiderman, Frozen, Minions,…). Aunque, da igual el diseño que escojamos para nuestras cápsulas, lo importante es que estén fabricadas con papel de calidad. Durante el horneado, la grasa de la masa entra en contacto con el papel de los moldes y tiende a oscurecerlo. De ahí la importancia de utilizar cápsulas de calidad capaces de mantener los colores tras sacar los cupcakes del horno. No tiene sentido utilizar papeles de colores o estampados para preparar nuestros cupcakes y que después no luzcan al presentarlos. Siempre llamarán más la atención si el dibujo del papel se puede apreciar a simple vista.

Pero no sólo podemos utilizar cápsulas de diseños variados para elaborar cupcakes, sino también de diferentes tamaños. El más común es el de los moldes de 5 cm de diámetro de base, aunque los de tamaño mini (3 cm aproximadamente) también son muy usados sobre todo cuando estamos preparando mesas dulces.

Si lo que queréis es terminar los cupcakes con una elaborada decoración de crema o con un acabado de fondant, siempre os recomendamos los de tamaño estándar, ya que la decoración será más fácil de elaborar y el resultado será más vistoso.

Existe un tercer tamaño pensado para muffins o cupcakes gigantes que también podéis utilizar, no sólo para recetas dulces, sino también saladas. Son conocidos como cápsulas jumbo y son la elección perfecta si lo que queréis es disfrutar del tamaño XL.

Dentro de las cápsulas de papel, también podemos encontrar las no tan conocidas tulipas. Se trata de moldes de tamaño estándar pero más altos de lo normal y con un acabado muy original.

Están pensadas sobre todo para muffins e incluso para recetas saladas, ya que tienen más capacidad que las cápsulas tradicionales y porque no necesitan decoración superior, ya que el propio papel es soporte y decoración al mismo tiempo.

Nuestra recomendación cuando utilicéis cápsulas de papel es que uséis un molde para hornear de metal. Los podéis encontrar para los diferentes tamaños de cápsulas existentes e incluso para hornear varias cantidades de cupcakes.

De esta manera vuestras cápsulas no se deformarán al hornearlas. Tened en cuenta que el peor enemigo de los moldes de papel es la humedad, por lo que al verter la masa en los mismos, éstos tienen al reblandecerse y expandirse, por eso garantizamos su integridad al colocarlos en los huecos de las bandejas para hornear cupcakes.

Sin embargo, también existe la posibilidad de que nuestras cápsulas de papel se deformen incluso mientras las tenemos guardadas. Ésto se debe a una incorrecta conservación de las mismas. Nuestra recomendación es que las guardéis en algún tubo que impida que pierdan su característica forma de acordeón. Nosotras reutilizamos los mismos envases de plástico en los que vienen algunas cápsulas.

De esta forma, os garantizamos que vuestros moldes estarán perfectos cuando vayáis a utilizarlos. Pero si el daño ya está hecho, no os preocupéis porque hay salvación para esas cápsulas deformadas. Tan sólo tenéis que forzar la forma de acordeón con los dedos, poco a poco, alrededor del borde del molde.

Al principio, puede parecer un poco tedioso, pero cuando habéis reparados tres, la cuarta y sucesivas se arreglan sin daros cuenta. Os aseguramos que merece la pena (os ahorraréis dinero y disgustos).

Cápsulas rígidas.

Estos tipos de cápsulas suele estar elaborados en cartón o en papel de un grosor mayor al utilizado en los moldes tradicionales. Tienen la ventaja de que son más resistentes a la grasa y no se deforman. Además, también las podemos encontrar de diseños variados y coloridos.

Algunas de estas cápsulas tienen una lámina de papel encerado en la parte interior, por lo que nos permite utilizarlas incluso para servir helado, frutos secos o gominolas, sin que se ensucie o deshaga el molde.

Son fáciles de identificar ya que comprobaréis que el interior de estas cápsulas con recubrimiento brilla ligeramente.

Pero la mayor ventaja de este tipo de cápsulas es que no necesitan ningún tipo de molde especial para hornearlos. Basta con colocarlos sobre nuestra bandeja de horno y listo.

Su forma alargada y recta convierte a estos moldes en la mejor opción para conseguir cupcakes elegantes que no necesitan de mucha decoración para resaltar en nuestra mesa.

Cápsulas de silicona.

Los moldes de silicona son otra opción para hornear nuestros cupcakes y muffins. Al igual que con las cápsulas de papel, la calidad de la silicona es muy importante para conseguir un resultado perfecto. Sería un desastre ir a separar el bizcocho del molde y descubrir que se ha quedado pegado. Por eso os recomendamos adquirir marcas de confianza que nos garanticen un acabado sin sustos.

Lo mejor de estas cápsulas es que son completamente reutilizables. Tan sólo tenéis que lavarlas después de cada uso y guardarlas para que no cojan polvo. Además, tampoco necesitan bandejas especiales para hornear.

Nosotras solemos utilizar estos moldes para hornear muffins salados para cenas especiales. Tened en cuenta que preparar cupcakes con cápsulas de papel garantiza que el bizcocho está aislado del aire hasta que vayamos a consumirlo, por lo que se endurece más tarde. Cuando utilizamos moldes de silicona, éstos se retiran cuando el bizcocho aún está templado por lo que se endurecen antes al estar en contacto directo con el aire. Pero si vais a consumir lo que hayáis elaborado pronto, el resultado puede ser muy satisfactorio.

Tan sólo queremos añadir un comentario más con respecto a estas cápsulas de silicona. Nosotras nunca las recomendamos como molde para evitar que las cápsulas de papel se abran al hornear. Si metéis los moldes de papel en otros de silicona, lo único que conseguiréis será que el papel se engrase y manche aunque sea de una calidad excepcional. La silicona no deja de ser plástico que se convierte en una presa para la grasa.

Wrappers.

Y para terminar queremos hablaros de los wrappers o envolturas para cupcakes. No se consideran moldes para hornear pero sí que están estrechamente relacionado con las cápsulas. Concretamente nos sirven para decorar nuestros cupcakes una vez están preparados.

Podéis encontrar diferentes diseños y colores con los que dar un aspecto diferente a vuestros cupcakes. No se recomienda su reutilización, ya que están elaborados de cartón, pero si se usan con cuidado podéis utilizarlos más de una vez. Además, montarlos es realmente fácil. Basta con envolver el cupcake con el envoltorio y cerrar la pestaña. También podéis cerrar el envoltorio solo y dejar caer dentro suavemente el cupcake.

Como veis, algo tan sencillo como las cápsulas de cupcakes es todo un tema del que podemos aprender mucho. Por nuestra parte, esperamos haberos sido de ayuda o por lo menos haberos despertado la curiosidad en los moldes para hornear. Sabéis que vuestros comentarios son siempre bienvenidos.

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